Muchos de los que me concen, saben mi gran pasión por el ya fallecido cantante de Queen. Una de las cosas que mas rabia me dan es no poder ver nunca a este gran hombre cantar en un concierto, aunque s
iempre me quedarán los videos del youtube.Pongo una pizca de humor, porque lo que pondre a continuación, recogido de varios lugares de internet, son los ultimos momentos de vida de este grandisimo cantante y hombre.
Y más abajo , para ambientarlo, la cancion de ""the show must go on" escrita cuando ya sabía que se iba a morir de SIDA, y que le quedaba poco de vida:
"La Enfermedad:
Severos dolores aquejaban día tras día al pianista. Huttom comentaría que la ultima vez que Mercury estuvo consiente fue el viernes 21 de noviembre de 1991. Cuando regreso a Garden Lodge (suntuosa y extravagante mansión londinense que Freddie amaba), Jim lo subió a ver. El peluquero y jardinero de profesión se recostó al lado del cantante, quien dijo con un suspiro: "pronto todo el mundo lo sabrá". Se refería a la carta donde anunciaba oficialmente que estaba enfermo de SIDA y que seria entregada a la prensa internacional a la media noche. Mercury lo hizo así porque no quería que la prensa sensacionalista británica tuviera la exclusiva. Fue una especie de venganza después que los tabloides especularan durante meses sobre su condición.
Sus Ultimas palabras:
A las 10 de la noche se agitó terriblemente, pedía sus medicinas a gritos: cuatro píldoras analgésicas (el tratamiento con AZT y otros medicamentos los había abandonados semanas antes). Hutton y Mercury se quedaron dormidos, abrazados. En la madrugada del domingo 24 de noviembre, Mercury despertó a su pareja para que le llevara algo de fruta. Le preparó rebanadas de mango y un vaso con jugo para combatir la deshidratación crónica que sufría su famoso consorte. El lider de Queden comió la fruta y Jim volvió a dormir. Unos minutos después de las 3 de la mañana, Freddie despertó a golpes a Hutton. Abría la boca desesperado, señalando su garganta y su rostro reflejaba pánico. Su acompañante no sabia qué hacer. Pasaron más de 30 minutos, hasta que llegó otro asistente de Freddie, llamado Joe. Ambos trataron de calmarlo, hasta que Joe reviso la garganta y encontró que se le había atorado un pedazo de mango, pero Mercury estaba tan débil que no podía tragarlo ni escupirlo. Poco después volvió a dormir. A las seis de la mañana, Freddie pronunciaría sus ultimas palabras: "Pipí, pipí."
La llamada de la muerte
Joe y Jim lo llevaron al baño cargando, pues no podía tenerse en pie. Cuando lo regresaron a la cama, se escuchó el espantoso crujido de un hueso rompiéndose. Mercury aulló de dolor y comenzó a convulsionarse. Trataron de calmarlo, pero fue inútil. Llamaron al médico Gordon Atkinson, quien le recetó una inyección de morfina, aunque era alérgico a ella. Atkinson comentó que el paciente moriría el martes. Mary, la apoderada legal y confidente de Freddie, pasó a verlo por la mañana. Elton John fue a visitarlo unos momentos. Poco después llegaría otro de sus grandes amigos, Dave Clark, del grupo Dave Clark. Freddie estaba peor que nunca. No respondía a ningún estimulo externo. Sus ojos estaban opacos. Clark le tomó la mano para que acariciara a Delilah, la gata inmortalizada en la canción del mismo nombre del disco Innuendo. Mercury hizo evidente que quería ir al baño, sin embargo, se hizo en la cama. Huttom les pidió a todos que salieran porque le iba a poner camiseta y calzones limpios. Mientras le ponía los calzoncillos, Freddie quiso ayudar, subiendo su pierna izquierda. Ese fue el último esfuerzo. Huttom comenta que al sentir que la pierna perdía fuerza, supo que una de las grandes leyendas del rock mundial había muerto. Jim tomó a Freddie, su amante por siete años, y lo cubrió de besos. Dijo que lo veía radiante, como si al final todo lo malo hubiera desaparecido, volviendo a ser aquel que estremeció al mundo con su arte, encanto y voz."


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